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Compraventa de un coche usado

Introducción

Comprar o vender un coche usado es una operación bastante habitual en las relaciones de consumo. En realidad, sólo cuando se compra o se vende con la intervención de un establecimiento de compraventa de coches usados estaremos ante una relación de consumo y es cuando se aplicarán la normativa de defensa del consumidor. Si comprador y vendedor son particulares rigen las reglas del derecho común para relaciones privadas.

Problemas más usuales al comprar un coche usado en un establecimiento:

No entregar un contrato de compraventa (sólo una factura o un recibo).

Afirmar que el vehículo es propiedad del establecimiento, aun cuando no sea así (son los casos en que la tienda actúa como intermediario de un particular que le ha dejado el coche en depósito para que se lo venda).

Decir que está libre de cargas (por ejemplo multas pendientes) no siendo cierto.

No facilitar información sobre la vida del coche.

No facilitar copia de la tarjeta de Inspección Técnica de Vehículos (ITV).

No facilitar las condiciones generales de garantía obligatoria.

¿Cómo comprar un coche usado?

La compra de un coche usado es una operación delicada: nunca puede uno estar seguro del estado del vehículo. Por lo tanto, hay que procurar conocer los datos fundamentales de su "biografía". ¿Cómo? Existen varias fuentes:

La matrícula: En principio, indica la antigüedad del vehículo... siempre y cuando no haya sido rematriculado (por ejemplo, porque el propietario actual resida en provincia distinta a la del anterior). Así que no confíe ciegamente en esa fuente.

La tarjeta de la inspección técnica (ITV): Este documento sí que le indicará el año correcto de "nacimiento" del coche. Además, podrá identificar con exactitud el vehículo (marca, modelo, versión, motor, cilindrada...) y podrá saber si ha pasado todas las revisiones preceptivas (tanto las normales como las que se deben pasar en caso de accidente grave). Pídaselo al vendedor, que debería facilitárselo.

El permiso de circulación: Indica quién es el propietario del vehículo y, también, si existen limitaciones sobre su propiedad (por ejemplo, en caso de leasing). También debe pedírselo al vendedor.

El Registro de Vehículos de la Dirección General de Tráfico: Por 1.050 ptas., que es lo que cuesta cada solicitud, podrá saberlo todo sobre el coche. Es la fuente más interesante.

Para comprar un coche usado, hay dos opciones: comprárselo a un particular o a un concesionario de coches usados. Desde luego, lo mejor es comprar un coche que haya sido bien tratado por su anterior propietario y que no haya tenido ningún accidente. Por lo tanto, vea si tiene posibilidades de comprar el coche de un familiar o de un conocido que le ofrezca garantías. Si no es así, deberá decantarse por el concesionario... extremando las precauciones.

Si opta por comprar un coche en un concesionario, debe saber que tiene usted derecho a que le faciliten el contrato de compraventa, elemento imprescindible para saber en qué condiciones se hace la compra. En cualquier caso, debe usted saber que, si no lee el contrato, no podrá conocer aspectos tan fundamentales como el precio y la forma de pago o si existe alguna cláusula perjudicial. Por lo tanto, exija siempre que le proporcionen una copia con antelación.

Ya hemos indicado que la tarjeta ITV es esencial para conocer aspectos de la vida y milagros del coche. Por lo tanto, si el vendedor actúa de buena fe, no debería tener inconveniente en facilitarle una copia.

También cuando venden un vehículo, los concesionarios pueden actuar de dos maneras: o como propietarios o como intermediarios. Lo más correcto es que el coche sea de su propiedad; de no ser así, la compraventa dependería de la voluntad final de otra persona, el verdadero propietario del coche, con lo que existiría un riesgo de que, en el último momento, pudiera echarse atrás. (A partir de finales de julio, esto va a cambiar; se lo explicamos más adelante).

A pesar de que, en principio, las multas que tenga un vehículo recién comprado debe pagarlas el anterior propietario, nunca está de más saber si hay alguna pendiente o si tiene otro tipo de cargas (un préstamo, por ejemplo). El vendedor debería decirlo.

Si compra un coche en un establecimiento de compraventa de vehículos, tendrá una garantía legal de 6 meses como mínimo (excepto en Cataluña, donde el plazo mínimo depende de la edad del vehículo).

En ocasiones, quien compra un coche no lo paga al contado sino a plazos, aunque le cueste algo más. Sin embargo, para tomar la decisión con conocimiento de causa, cuanto más completa sea la información sobre las condiciones de la financiación tanto mejor: importe total financiado, entidad, plazo, cuota mensual...

¿Cómo vender un coche usado?

El coche puede venderse a un particular o acudir a un concesionario de coches. Desde luego, la experiencia nos enseña que se obtiene un precio superior por el vehículo al venderlo directamente a un particular. Es lógico: la empresa de compraventa de coches se lo compra a usted para vendérselo a otra persona y, por lo tanto, intentará darle un precio más bajo... para sacar mayores beneficios en la operación.

Además, si el vehículo cumple determinadas condiciones (que tenga más de 10 años, etc.) y piensa usted comprarse un coche nuevo, tiene otra alternativa: acogerse al Plan Prever y beneficiarse de hasta 80.000 ptas. La opción más rentable: vendérselo a un particular. La opción más cómoda: vendérselo a un concesionario.

Si opta por vender el coche a un particular, le interesará saber cuánto puede valer. Lo mejor es conocer algunos valores que puedan servirle de referencia:

Valor de las revistas especializadas: No hay más que saber la marca y el modelo del coche y el año de matriculación.

Valor Ganvam: Es la referencia que suelen tomar las empresas de compraventa de vehículos usados. Se recoge en la denominada Guía Ganvam, publicada por la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios, que es de uso restringido. Sin embargo, siempre puede usted acudir a varios concesionarios diciendo que quiere venderles tal o cual vehículo, para que ellos se lo valoren.

Valor venal: Es la indemnización que dan las aseguradoras al propietario de un vehículo asegurado a todo riesgo que ha sido declarado "siniestro total". Suele coincidir con el valor Ganvam. Pregunte a su aseguradora a ver si se lo quieren decir.

Valor de Hacienda: Es el valor mínimo por el que Hacienda permite tributar en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que es el que hay que pagar en la compraventa de un vehículo usado.

Por supuesto, estos valores son orientativos; hay otros aspectos que también cuentan en el precio final: el estado concreto del vehículo, los accesorios...

 

Si opta por vender el coche a un concesionario, debe saber que el precio que le ofrezcan dependerá de si usted va a comprarles o no otro coche y de la clase de vehículo que sea. Por lo general, suelen dar un precio más elevado al comprar otro coche nuevo en el mismo establecimiento.

Ahora bien, no todos los concesionarios actúan de la misma forma: unos compran directamente el coche usado al propietario, mientras que otros admiten el vehículo como depósito, lo ponen a la venta y, cuando lo han vendido, cobran una comisión. Los primeros actúan como compradores reales y, por lo tanto, tienen que firmar un contrato de compraventa con el propietario; los segundos son meros intermediarios.

La venta debe realizarse mediante un contrato, aunque en muchos casos los establecimientos no siguen esta práctica. Es necesario que el consumidor insista expresamente en que quiere un contrato, y es conveniente leerlo detenidamente antes de firmarlo.

El concesionario solicitará al consumidor algunos documentos para realizar la operación: el permiso de circulación del vehículo, la ficha técnica, el recibo de haber pagado el impuesto municipal y, en ocasiones, la ficha ITV.

Ayudas del Gobierno

Para que el parque de vehículos español sea cada vez más seguro y, además, para fomentar la actividad empresarial del sector del automóvil, la Administración puso en marcha los planes Renove: dar ayudas a aquellos propietarios de coches usados que retiraran su vehículo de la circulación y se compraran otro nuevo. En la actualidad, el plan que está en vigor se llama Prever, y sus condiciones son las siguientes:

El coche ha de tener 10 años o más desde que fue matriculado por vez primera.

Su propietario ha de ser titular del vehículo al menos 9 meses antes de la primera matriculación del coche nuevo.

El vehículo usado tiene que darse de baja definitivamente (es decir, no puede volver a circular) y, además, no deben pasar más de 6 meses desde la baja definitiva hasta la matriculación del coche nuevo.

Si se cumplen estas condiciones, se puede acceder a una deducción de hasta 80.000 ptas. en el Impuesto de Matriculación del vehículo nuevo. El impuesto de Matriculación es, en general, el 12% del precio del coche, IVA excluido (7%, si se trata de un turismo de gasolina de menos de 1.600 cc o de un turismo diesel de menos de 2.000 cc).

Documentación necesaria para la compraventa

En Hacienda

Si la compraventa es entre particulares, el comprador tiene que pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales en la Consejería de Hacienda de su comunidad autónoma: se hace mediante el modelo 620 y es del 4% del importe de la operación (recuerde que Hacienda da un valor mínimo a cada vehículo según su antigüedad y que no permite hacer la liquidación del impuesto por debajo de esa cantidad). Necesitará el contrato de compraventa firmado por vendedor y comprador.

Si el consumidor compra el coche en un establecimiento tendrá que pagar el 7% de IVA, aunque esto no acarrea ningún papeleo especial.

En Tráfico

Hay que hacer la transferencia del vehículo. Precisamente en enero de este año se aprobó el Reglamento General de Vehículos que modificó todo el sistema; como entrará en vigor a finales de julio, se lo describimos a continuación.

El nuevo sistema distingue las operaciones entre particulares y las operaciones con empresas de compraventa.

Entre particulares

El vendedor tiene 10 días para notificar la transferencia a la Jefatura Provincial de Tráfico: deberá indicar su nombre, apellidos y domicilio y los del comprador y la fecha de la compraventa; además, deberá presentar el permiso de circulación del vehículo, el contrato de compraventa y la acreditación de haber pagado los impuestos correspondientes (sobre todo, el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, que es de carácter anual).

El comprador tiene 30 días para solicitar a la Jefatura Provincial de Tráfico la renovación del permiso de circulación del vehículo: deberá indicar su nombre, apellidos y domicilio y los del vendedor y la fecha de la compraventa; además, deberá acreditar que ha pagado los impuestos correspondientes (en su caso, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales).

Si vendedor y comprador hacen sus gestiones de forma conjunta, el cambio de titularidad y la expedición de un nuevo permiso de circulación se harán simultáneamente. Por lo tanto, esta es la mejor opción para evitarse problemas.

Con empresas de compraventa

El propietario de un vehículo que lo entregue a una empresa de compraventa de coches usados para que se lo vendan tiene 10 días para solicitar su baja temporal en la Jefatura Provincial de Tráfico: la solicitud deberá ir acompañada, entre otros documentos, por el contrato de comisión o depósito y el permiso de circulación del vehículo.

Cuando se venda el coche, el comprador tiene 30 días para solicitar a la Jefatura Provincial de Tráfico la inscripción del vehículo a su nombre y la consiguiente renovación del permiso de circulación.

Si pasa un año desde la fecha de la baja temporal y el coche todavía no se ha vendido, la empresa de compraventa deberá solicitar obligatoriamente el cambio de titularidad a su nombre.

 

 

Informe realizado por OCU.
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