Los consumidores tienen un gran interés en la política y las normas eficaces de competencia. El reglamento es necesario para controlar la conducta anticompetitiva en todas las economías del mercado, cualquiera sea su combinación de empresa privada y estatal, para asegurar precios bajos, mejor elección y calidad y el acceso a bienes y servicios esenciales. La política y las normas de competencia han ganado importancia en los últimos años.
La primacía de fuerzas del mercado, como fuente del bienestar del consumidor, ha sido fomentada a través de la desregulación y la privatización. Esto facilita la posibilidad de abusos y beneficios. Además las fusiones transfronterizas y las adquisiciones han ampliado las oportunidades de precios y distribuciones fijadas por carteles. También ha originado preocupación el poder de las corporaciones transnacionales (TNC) que amenaza la diversidad del mercado y la competencia obstaculizando la producción, inversión e innovación domesticas, especialmente en países en desarrollo.
Aunque gran parte de la reacción a fusiones transfronterizas y adquisiciones estará basada en el trabajo de las autoridades nacionales de competencia, la colaboración internacional es necesaria.
Consumers International reconoce que algunas acciones anticompetitivas de empresas multinacionales sólo se pueden resolver mediante acción común de dos o más – con frecuencia muchas – agencias nacionales de competencia.
Dentro del movimiento de los consumidores hay consenso que los marcos multilaterales de competencia son importantes para hacer frente a prácticas empresariales restrictivas en relación a la integración económica global
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